Mario Kogan

 

Alfonso Callejo
Miguel Rojo
Jose Luis Angoso
Luis Briones
Mario Kogan

 

 

 

Ojalá que te toque vivir en momentos interesantes

Proverbio Chino

 

Era una cálida tarde de primavera en la ciudad de Buenos Aires allá por Noviembre del año 1960. El mundo era bastante distinto a lo que es hoy, pero en ese momento mi madre Felisa, mi padre Rubén, mis abuelos, mis tíos, primos y hermanos estaban concentrados en el mas pequeño de la familia que estaba llegando ( Marito )

 El barrio de Belgrano donde he nacido y me he criado esta en el norte de la Capital Federal. Recuerdo los olores, los colores, los árboles, los juegos en la calle, los vecinos y el colegio primario “David Wolfsohn”.   

Muy cerca de mi casa, en la esquina de Monroe y Amenabar, estaba la farmacia de mi padre en donde todos de una u otra forma ayudábamos y donde mi padre paso 40 años de su vida dando casi todo su tiempo y energía en la profesión que todos sus hermanos le habían ayudado a estudiar.

Gracias a mis abuelos, padres, tíos y primos pude disfrutar los primeros 18 veranos de mi vida de una acogedora casa en la ciudad de Mar del Plata 400 km. al sur de Buenos Aires. 

 

 

                

                                                                  

Eran 15 días de vacaciones cada año, que se pasaban muy rápido pero daban para recordar durante todo el año lo bien que lo pasábamos y soñar con estar en la playa otra vez luchando con las olas del atlántico Sur.

Son partes de los recuerdos de mi niñez que también han estado salpicados por momentos amargos, pero todos ellos llenos de claves vitales que me han ayudado luego durante toda la vida.

Luego vino la adolescencia. Educación Secundaria en el Colegio Nacional número 8 “Julio A. Roca”.

                            

Década del ’70 en Argentina entre Isabelita y Videla. Extremismos. Violencia. Momento tumultuoso y paralelamente la etapa deportiva más intensa de mi vida con cinco años practicando remo de competición en el Tigre, a 30 km. Al norte de Buenos Aires. Quizás es esta la primera etapa de contacto intenso con el agua con entrenamientos de seis días por semana con mucho aprendizaje de equipos mezclados con un importante esfuerzo físico y mental.

 

Ingrese en una Universidad especializada en Sistemas ( Centro de Altos Estudios en Ciencias Exactas – C.A.E.C.E ) en el año 1979 y egresé en 1983 con el título de Licenciado en Sistemas. De todos los temas que aprendí allí, el que más me cautivo fue el de sistemas sociales humanos, cuestión que estudie de manera independiente. En paralelo estudie percusión en el conservatorio de Avellaneda, que daba salida a mis inquietudes musicales.

Al poco de egresar de la Universidad tuve la suerte de obtener una beca de intercambio con AIESEC que me permitió salir a ver el mundo durante un año y regresar a Buenos Aires con una mentalidad un poco mas abierta. Fue en esa época en la que conocí a la que es mi esposa Myriam Wais.

 

Sin ella no hubieran pasado varias cosas cruciales en este relato como radicarnos en Madrid en 1989 para continuar mi carrera en Mc Cormack & Dodge y tener dos maravillosos hijos, Tomas que nació en Octubre de 1989 en Buenos Aires y Ana que nació en Madrid en Enero de 1992.

 

En Argentina se quedo una parte de mi historia hasta los 29 años, la familia unos amigos para toda la vida.  Durante la travesía y quizás como parte de mis costumbre argentinas que mantengo, llevaré un un mate automático ( regalo de mi amigo Enrique “Traca” Guarnerio ).

Llevo un tercio de mi vida en España.  Me han recibido con los brazos abiertos y he encontrado grandes amigos, cuatro de los cuales serán los compañeros de travesía Jose Luis Angoso, Miguel Rojo, Luis Briones y Alfonso Callejo. Les he conocido hace relativamente poco tiempo debido a un arrojo de buen humor y ayuda al colegio de mis hijos decidí colaborar en una obra de teatro ( “Don Armando Gresca” ) con el fin de recaudar fondos para la asociación de padres. Debía escenificar un “novio argentino”.

El cruce del atlántico es solo un paso mas de esta amistad que nos hace emprender este reto de forma conjunta, como si fuéramos un equipo consolidado desde hace mucho tiempo. El acercamiento al mar, el plan de títulos de navegación y muchas horas de disfrute marino son parte de la unión que tenemos y espero perdure mucho tiempo.

Es para mi un honor el poder compartir esta emocionante experiencia vital en esta etapa de mi vida y es quizás momento de agradecer personalmente a todos los que me han hecho posible el llegar hasta este momento. El cariño, el tiempo, las enseñanzas, el cuidado y la energía que he recibido no tienen precio. En primer lugar mis padres,

 

Y luego toda mi familia, mis amigos, mis compañeros de trabajo. Quizás también debo agradecer a quienes en algún u otro momento intentaron frenarme o distraerme. Al fin y al cabo todos me han ayudado en este viaje tan particular que es la vida. Os debo a todos mucho y todo de lo que soy hoy.  

De todo corazón, Gracias

Mario Kogan - Madrid - España - Septiembre 2002

 

Carpe Diem ( Disfruta el momento )

 

 

 

   

Alfonso Callejo | Miguel Rojo | Jose Luis Angoso | Luis Briones | Mario Kogan